martes, 19 de junio de 2012

¿Qué es la geolocalización en las redes?

La profileración de los smartphones o teléfonos inteligentes, ha abierto un universo hasta ahora circunscrito a las pantallas de ordenador. Ya prácticamente es posible realizar con un teléfono inteligente, y sobre todo, con una tableta, aquello que hacemos en el ordenador. Incluso, ya casi no existe ninguna diferencia con la llegada de la llamada nube.

La tecnología móvil, junto con la generalización de los sistemas GPS, nos ha introducido un nuevo concepto, la geolocalización, que nos proporciona una gran herramienta de futuro, aunque creo que evolucionará y cambiará respecto de su uso actual.

Foursquare, juego y negocio

Digamos que Foursquare ha sido el paradigma inicial de una tendencia que empieza a formar un modelo bastante más complejo. La red creada por Dennos Crowley y Naeen Selvadurai ya supera los 20 millones de usuarios, aunque en España no ha llegado a generalizarse. No sabemos si todavía tiene potencial de crecimiento, o tal vez ha empezado a llegar a su techo.
Es curioso observar el perfil de sus usuarios, mayoritariamente hombres, de unos 30 y tantos años, urbanitas y techies. Es decir alguien formado tecnológicamente e interesado en las novedades que, tal vez, olvidará la red, como tantas otras, en cuanto surja el nuevo juego de moda.

Porque, al fin y al cabo, Forsquare se basa en eso, en un juego, y como tal, está sujeta a la transitoriedad de las modas y los gustos, que tan rápidamente cambian en Internet. Por no hablar de la indiferencia que supone para algunos internautas los alicientes del juego. Al menos a mi no me genera ninguna clase de atracción ganar badgets o ser el alcalde de un local. Absolutamente ninguna.

Además, el hecho de añadir nuestros comentarios sobre establecimientos, no me parece una gran novedad, un valor diferenciador para consolidarse como una alternativa a las grandes redes generalistas como Facebook o Twitter. Esto, aunque, es cierto, no de manera tan atomizada, ya lleva años haciéndose en estas redes. Al menos, este es, mayoritariamente, el uso que yo le he dado a Facebook, por ejemplo. Recomendar canciones, restaurantes, películas, libros, lugares, museos y otros ‘consumibles’ a modo de microblogging.

Otra cosa es el empleo de la geolocalización. Eso, desde mi punto de vista, sí supone un elemento diferenciador, que como hemos visto, se ha apresurado a igualar Facebook, con Facebook Places. La posibilidad de saber dónde ha estado o está físicamente tu amigo o el universo comercial que abre el hecho de hacer check-in en un establecimiento son elementos fráncamente interesantes.

La utilización fundamentada de la geolocalización que ha aprovechado Foursquare para construirse ha abierto un camino que ya han empezado a seguir muchos otros. Y eso sí que supone un billete hacia el futuro.

Otra de sus virtudes es, sin duda, el modelo de promoción para los establecimientos que participan en la red. Es una nueva posibilidad de marketing con características que posteriormente detallaremos y que responde a lo que se ha acuñado como Glocalización.

Un modelo a seguir

¿Quién no ha recurrido a Google Maps para orientarse? ¿Quién no ha utilizado alguna vez la posibilidad de geolocalizar una foto o un comentario en Facebook o Twitter. Los grandes buscadores y las redes mayoritarias ya intuían el potencial de esta herramienta, que introduce un nuevo concepto en el formato de los Social Media. Tan sólo hay que recordar la apuesta de Facebook a la hora de adquirir Gowalla o recientemente Glancee. Y su proyecto entorno a Places (a partir de su intento fallido con Deals). Tampoco Google se ha quedado atrás con Places y su última adquisición Zagat.

Ahora con la aparición de Foursquare, parece que la geolocalización se está convirtiendo en el corazón de múltiples organismos que van cobrando vida, diversos proyectos que se construyen entorno a esta herramienta. Veamos algunos de ellos:
  • Grindr
  • Badoo
  • Miumeet
  • Flirtomatic
  • Foodspotting
  • Yelp
  • Yumit
  • Qype
  • Waze
  • Zagat
  • Zeerca (española)

Estas son sólo algunas de las propuestas, que se reproducen como setas entorno a la geolocalización. Evidentemente, estamos en el inicio de un modelo, que como decimos, evolucionará y se consolidará, en una dirección u otra. Habrá una selección y los proyectos más definidos y trabajados serán los que sobrevivan. Tendremos que estar atentos.

Entre toda la maraña encontramos propuestas muy variadas y curiosas en las que vale la pena detenerse un instante. Desde la útil Waze, que apunta Beltzane García, que nos ayuda a evitar los atascos de tráfico, hasta otras, como Foodspotting, Yelp o Zagat, vinculadas al mundo de la gastronomía (como Yumit, dedicada a fotografiar y compartir platos de comida). Y entre todas ellas también encontramos una ámplia oferta de contactos sexuales y citas amorosas geolocalizadas a través de Grindr, Badoo, o Miumeet. Este artículo resume bien el espectro.

Como vemos, la geolocalización es un fenómeno creciente, y no sólo en este campo. Tampoco hay que olvidar que se está trabajando en este sentido desde hace tiempo en el terreno de los buscadores (Google es uno de los que ha apostado decididamente) y de la segmentación de la publicidad. El camino hacia la web semántica, o la publicidad en buscadores (como Adwords o Adsense) son un buen ejemplo de que la geolocalización es uno de los pilares del futuro 3.0.

Las ventajas de geolocalizar

Como decíamos anteriormente, la geolocalización supone una serie de ventajas para muchas empresas que, por su tamaño o recursos no pueden acceder a grandes campañas de marketing. Este sistema aporta una serie de posibilidades para las pymes que pueden aprovechar sin grandes costos. Veamos algunos.
  • Uno de los pilares de la Glocalización es, precisamente, destacar lo local. Que cualquier restaurante, tienda o establecimiento de cualquier parte del mundo, pueda posicionarse y promocionarse en una red a escala mundial, como cualquier multinacional. Es la quinta esencia de la tan cacareada democratización que aportan los Social Media, y que en este caso, se adapta plenamente a este espíritu.
  • La atracción de clientes potenciales a través de la proximidad. La mayoría de nuestro consumo se realiza en un entorno cercano, y con esta aplicación, podemos segmentar geográficamente nuestra oferta hacia un público que está en nuestro entorno. Es una gran oportunidad de dirigir nuestro producto hacia nuestro objetivo de manera certera
  • La captación de clientes mediante el fenómeno de las ofertas. Tal vez sea más importante el efecto psicológico que el impacto de los descuentos ejerce sobre el posible comprador, que el propio descuento, frecuentemente, sin ningún valor digno de tener en cuenta. En todo caso, es algo que funciona y que no hay que desaprovechar. Posiblemente se convertirá de manera explícita en el caballo ganador, más allá de subterfugios lúdicos como los badgets o las alcaldías.
  • Otra de las ventajas es la fidelización. Con los mismos mecanismos psicológicos que ejercen las ofertas, si conseguimos impregnar con un halo de exclusividad y distinción a nuestros clientes más fieles, aquellos que más nos visitan física y geolocalizadamente, estarmos reclutando probablemente a un influencer que -y esta es otra ventaja- viralizará nuestra oferta y conseguirá, mediante las recomendaciones, atraer nuevas visitas. El boca a boca de un buen servicio, un clásico entre consumidores, se traslada a las redes con el valor añadido de la geolocalización. 
  • Respecto a la vertiente lúdica, existe la posibilidad de involucrar a nuestro público en diversos juegos que hagan competir a los consumidores entorno a nuestra marca (gamificación y branding). Buen ejemplo de ello es la campaña de Jimmy Choo, en la que podíamos ganar un par de zapatos si los encontrábamos a tiempo.

Los peligros y los miedos

Cúanto se ha hablado de la gran amenaza que supone la geolocalización para la privacidad. En un debate abierto de par en par entorno a qué es público y qué es privado camino de la era 3.0, todo esto me suena repetitivo y agorero. La privacidad sigue siendo aquella que cada uno elige, y esta es precisamente la frontera. El hecho fundamental de mantener la capacidad de elección en qué queremos mostrar a los demás y qué no. Mientras esa decisión esté en nuestras manos y no en la de un fabricante de dispositivos móviles (por citar algún ejemplo controvertido) todo será tan aceptable como lo es nuestro propio comportamiento. Como dice Enrique Dans, la privacidad, en las redes, en la geolocalización y en el fin del mundo, es la misma que en la calle, la misma que en nuestra vida cotidiana, eso sí, si se cumplen las normas. Otra cosa es pasarse la ley por el forro geolocalizado. Cito al maestro y tan sólo añado que, en mi opinión, este debate se superará en cuanto, sin ninguna clase de dudas, se generalice el uso de la herramienta.

Los supuestos peligros de la geolocalización son, en realidad, un mero artefacto periodístico para aficionados al sensacionalismo. El peligro de las aplicaciones de geolocalización está relacionado con un mal uso: óbviamente, si compartimos todo con todo el mundo sin tener en cuenta que sean amigos o que no lo sean, estaremos utilizando mal la herramienta, y correremos los mismos riesgos que si nos dedicásemos a anunciar a los cuatro vientos dónde vamos a estaro qué estamos haciendo: la herramienta no es mala, es malo el posible mal uso que se haga de ella. La idea de ladrones ultratecnológicos que actúan mirando Foursquare es otro fruto del sensacionalismo: no se ha demostrado ninguna actuación de este tipo,y en realidad, cualquier ladrón estaría más seguro mediante la metodología tradicional de observación de un barrio para deducir en función de las persianas o del buzón si una persona se encuentra en casa o no, que dedicándose a crear un perfil falso en una red socialpara saber si la persona está o no está.”

Una apuesta de futuro

A modo de síntesis, creo que la geolocalización es una tendencia imparable que, en poco tiempo se generalizará en diferentes proyectos y facetas que, a su vez, irán sucumbiendo a la selección natural de la oferta y la demanda. Además, pienso que la herramienta tecnológica se incardinará definitivamente en la esencia de los grandes gigantes como Google, Facebook o Twitter. Y con la proliferación de los smartphones, se introducirá de lleno en nuestra vida cotidiana.

Es curioso descubrir como una novedad deja paso a otra a un ritmo trepidante en Internet. Hasta hace muy poco era toda una novedad quedar a través de las redes sociales. Ha sido un revulsivo que ha revolucionado la vida colectiva, incluso en cuanto a protestas sociales se refiere. Ahora, me pasó hace unos días, la novedad es quedar a través de coordenadas de GPS. Si vas a algun sitio que no conoces, te indican las coordenadas y listo. Tan sólo necesitas un smartphone y ganas de descubrir tu nuevo destino. Una estrategia, ya lo hemos visto, a la que recurren muchas marcas para crear juegos y carreras para promocionar sus productos.

Precisamente, la generalización de los teléfonos inteligentes ha hecho que los anunciantes apuesten decididamente por la publicidad geolocalizada que no para de crecer.

En todo caso, pensamos que la evolución se dirige hacia alternativas basadas en el buzoneo del siglo XXI, como se nos describe en este artículo, en el fenómeno couponing, y sin duda en el poder de las ofertas que aparecen en la medida que nuestra vida se aproxima físicamente, geográficamente, a la oferta de los anunciantes.
No es extraño pensar en un anuncio con un descuento que salta en nuestro móvil mientras caminamos y nos acercamos a un restaurante cercano. Es tan sólo uno de los ejemplos. Y si lo que queremos es otro bastante más curioso, podemos echar un vistazo a este check-in hecho desde la estación espacial. Todo un influencer para cualquier establecimiento que tenga la suerte de contar con un visitante tan ilustre, que decida ‘checkear’ su presencia.

Además la geolocalización, como decimos, ya se aplica decidiamente al campo de los buscadores y de la publicidad asociada a éstos. La glocalización, la convivencia entre lo global y lo local, debe regir el funcionamiento del futuro 3.0.

Y si lo que queremos es profundizar en su vertiente más lúdica, y no por ello menos rentable, hay todo un prometedor espectro de aplicaciones para smartphones y tabletas con el denominado geogaming. Un universo con propuestas tan sugerentes como las que vemos en el enlace, que seguro que sirven de gancho para un público especialmente receptivo a este tipo de juegos.

Por otra parte, la geolocalización, más allá de las redes sociales, es un fenómeno que hace años que se utiliza en aplicaciones científicas y profesionales. Tan sólo hay que referirse a los llamados SIG, para ver la utilidad decisiva que tiene esta herramienta.

Por último, tan sólo tenemos que hojear las estadísticas relacionadas con la presencia y desarrollo de satélites para darnos cuenta que la geolocalización es un fenómeno con entidad propia que va mucho más allá de una alcaldía virtual.

domingo, 17 de junio de 2012

Personaliza tus fotos en las redes!


¿Queréis hacer originales montajes con vuestras fotos para publicar en las redes? Podéis personalizar vuestras fotos perfil con originales composiciones y además de manera gratuita y sencilla. Si quieres atraer la atención de tus seguidores prueba con estas aplicaciones.
  • Una de las apliaciones es Photofunia. Fácil y original.
  • Otra es FunnyWow. También muy sencilla.

 Y esta como ves es muy divertida. La encuentras en LooGix. También súper fácil y rápido. Y si lo que quieres es retocar tu foto para limpiarla o mejorar su resolución, pues con otra aplicación muy sencilla. Makeup.pho.to

Ala, a divertirse. ;) Rediníciate con humor...

sábado, 16 de junio de 2012

Vídeo viral de Ammnistía Internacional. Humilde y efectivo.


Como sabéis, normalmente publico los virales en la secció EL VIRAL, pero este merece una entrada. Viral de Amnistía Internacional para denunciar el comercio de armas. No hace falta una gran campaña para llegar directo al público! Difundido masivamente por las redes...

jueves, 14 de junio de 2012

¿Qué es un Community Manager?


Con la generalización del uso de las redes sociales y la web 2.0, la dinámica comunicativa entre entidades, instituciones o empresas y sus receptores ha cambiado. Asistimos, desde hace unos años, a una nueva manera de relacionarse que, cada día más, se parece a lo que postulaba el manifiesto Cluetrain.

La conversación entre una marca (empresarial, política, cultural y de cualquier otro tipo) y las comunidades digitales va ganando progresivamente terreno a la comunicación unidirecional de otras etapas. En Internet, y especialmente en los Social Media, cada vez más, se impone la bidireccionalidad propia de un prosumidor que tiene capacidad crítica y tecnológica para poder dialogar con empresas u organismos. No estar presente en este contexto actualmente es un gran error, pero todavía lo es más estarlo sin entender el nuevo lenguaje.

Y esto, poco a poco esto va calando. Aunque todavía hay un largo camino por recorrer. Sólo hay que interpretar estas estadísticas sobre la presencia de empresas en las redes sociales para entenderlo. Aunque, desde nuestro punto de vista, es un proceso inevitable. Los clientes potenciales, los futuros trabajadores, la competencia, todo está en Internet. ¿Por qué renunciar a ello? Y sobre todo, ¿por qué hacerlo cuando los competidores ya llevan ventaja?.

Community Manager, sí quiero

En este contexto, ha surgido la figura del Comunity Manager. En un entorno empresarial en el que, hasta hace muy poco, exponerse a las opiniones de los consumidores era casi como ir al patíbulo, se requiere de alguien capaz de gestionar esta nueva conversación, este modelo de interactuación que, la mayoría de empresas no conoce y, es más, les provoca urticaria.

Así pues, definimos al Community Manager como el encargado de crear la voz y el rostro de la empresa en los Social Media (a partir de ahora entenderemos empresa como cualquier tipo de organismo que interactue en Internet), aquel que modela a la entidad, que hace que utilice el lenguaje de las comunidades digitales, que es capaz de generar diálogo con los usuarios de las redes, y en especial, con los seguidores de la marca.

Como dice José Antonio Gallego, presidente de AERCO, es “quien se encarga de cuidar y mantener la comunidad de seguidores que la empresa o la marca atraiga y de ser el nexo entre las necesidades de éstos y las posibilidades de la empresa”. O, como apunta Conni Bensen, debe ser “la voz de la empresa puertas afuera y la voz del cliente puertas adentro”.

¿Y por qué esta súbita aparición de una profesión ligada a un vocablo inglés que todavía suena raro? ¿Hablamos de una burbuja, como algunos plantean? O, por el contrario, es una profesión con un futuro prometedor, como defienden otros... esta es la cuestión.

En este sentido es interesante escuchar atentamente este debate sobre las nuevas profesiones 2.0 de la 2 de TVE.

Desde nuestro punto de vista, el Community Manager surge de la necesidad, de la aparición de un nuevo horizonte comunicativo que requiere de destrezas que hasta ahora no eran necesarias. Es una profesión que todavía está creándose, defiéndose, en plena ebullición. Y eso no sería así si no hubiese un hueco, una demanda de profesionales que sepan adaptarse al nuevo entorno que inunda las dinámicas del océano empresarial.

En este sentido, somos optimistas, creemos que es una tendencia que crecerá de manera proporcional a la transformación que Internet y las redes sociales han generado en la manera de gestionar las empresas.

¿Precariedad o dignidad laboral?

Por muy prometedor que nos parezca el futuro, no es menos cierto que la realidad actual es la que es. En un momento de crisis económica, la posibilidad de una profesión con proyección de futuro resulta especialmente atrayente. No es extraño que se asocie al Community Manager con los departamentos de Marketing y Comunicación. Esta es su ubicación natural, a nuestro parecer, pero también es verdad que hay una multitud de periodistas y publicistas en el paro ávidos de reconvertir su vocación hacia cualquier ámbito, llámese Community Manager o cualquier otra denominación que proporcione un salario a final de mes. Y eso lo saben los empresarios.

 Desgraciadamente, en una profesión en ciernes, todavía no existe una sólida arquitectura definitoria. Ni a nivel académico, ni tampoco a nivel laboral. Como decíamos, en un entorno empresarial que, muchas veces se retrotrae al paleolítico inferior en materia digital, la actitud hacia este campo es el de la pura necesidad y desconocimiento, por eso, muchos empresarios recurren a becarios o profesionales de otras disciplinas (como el periodismo o la publicidad, y a veces ni tan sólo eso) sin conocimientos específicos para gestionar la reputación online y la política comunicativa en las redes. Como apunta Gaby Castellanos, en determinadas empresas, es frecuente recurrir al joven que domina las redes sociales para que ejerza de Community Manager. Una apuesta que, frecuentemente, es un gran error.

Si esta es la concepción que se tiene de la profesión, ¿cúal es la que se tiene del profesional? Pues eso, la de un trabajador con unas condiciones salariales precarias, que debe combinar infinidad de trabajos 'en comunidad' para poder subsistir. Nada que no hayamos visto ya en los campos citados del periodismo o la publicidad.

Y a un nivel superior, cuando se reconoce la profesión como una categoría laboral, cuando se integra al Community Manager, por ejemplo, en un medio de comunicación (que es donde yo trabajo), las dinámicas productivas informativas todavía no estan adaptadas a su presencia. Leía en los materiales didácticos cómo es el día a día de un Community Manager profesional y, puedo asegurar, que el hecho de que este profesional mantenga reuniones periódicas con los editores de los diferentes informativos es, al menos en mi empresa, una utopía. Todavía existe, y supongo que se aplica a otras muchas empresas, un desconocimiento y una especie de barrera psicológica cuando se trata de trabajar para las redes sociales. Los periodistas nos nutrimos de ellas, pero todavía no acabamos de entender lo importantes que son para generar la misma clase de contenidos que ofrecemos por los canales habituales. Todavía son, 'otra cosa'...

No obstante, la situación va cambiando poco a poco. Es cierto que, como hemos visto en este bloque, existen grandes profesionales en este campo, formados y resolutivos. No es menos cierto que ya hay empresas (periodísticas o no) que apuestan objetivamente por su trabajo. Y también es verdad, que cada vez más se solicita la formación académica necesaria para poder rendir en las condiciones necesarias y para demostrar la efectividad de esta clase de trabajo.

La bíblia del buen Community Manager

"Escuchar, responder, informar, callar, escuchar más" dice Pedro Máiquez. Són cualidades fundamentales en un buen Community Manager. Es evidente, como se puede deducir, que nada tienen que ver con lo que muchos entienden por un gestor de redes. Si alguién pensaba que para ser un buen profesional sólo había que controlar Facebook, LinkedIn o Twitter, la cosa no va por ahí.

A parte de un conocimiento exhaustivo de las redes, hacen falta muchas más cosas. Primero, talentos que no se enseñan en ningún curso como:

-Creatividad
-Empatía
-Resolución
-Accesibilidad
-Tolerancia
-Asertividad
-Iniciativa
-Pasión

Y por supuesto una sólida formación en aspectos como:

-Comunicación (el estilo y la redacción son esenciales)
-Experiencia 2.0
-Marketing online
-Nuevas tecnologías
-Idiomas

Ya vemos que esto se aleja considerablemente del becario que únicamente domina las redes. Por si nos queda alguna duda, estos son los diez mandamientos del CM. Como decíamos, la 'escucha activa', la capacidad de generar diálogo y la destreza para gestionar situaciones de conflicto dando la cara, son fundamentales.

Precisamente, cuando esto no existe o también, cuando se cometen errores, la repercusión puede multiplicarse exponencialmente, viralmente. De ahí la importancia de contar con un profesional diligente. Estos son algunos de los ejemplos más sonados de meteduras de pata en España y en otros países.

Por supuesto, existen herramientas que facilitan mucho el trabajo para alguien que gestiona diáriamente diferentes canales y redes.

-Los agregadores, como Google Reader o Netvibes son esenciales para recibir una gran cantidad de información sindicada.

-Los gestores de cuentas como Tweetdeck, Hootsuit o Seesmic son necesarios para controlar todas las redes.

-Herramientas de monitorización como las alertas de Google, Twitter Search, Icerocket, Addict-o-matic o Socialmention, entre muchas otras, que ayudan a saber todo lo que se dice sobre una marca.

-Clásicos como Google Adwords y Adsense, que nos permiten segmentar la publicidad y modificar estrategias.

En este artículo se citan algunas más de las herramientas interesantes para el trabajo del Community Manager. Por supuesto, todas aquellasaplicaciones que midan el impacto de nuestras estrategias, como Google Analytics, Facebook Insights o Pirendo, entre muchas otras, también seran fundamentales en nuestro día a día. En esta presentación encontramos 100 herramientas que vale la pena consultary en esta infografía un completo repaso del espectro.

El futuro

Predecir el futuro en el terreno de los Social Media es aventurarse en un territorio que cambia constantemente. Precisamente por eso, por la tendencia creciente a consumir redes sociales, a que surjan nuevas, a que otras caigan por el camino, a que muchas se fusionen y a que jamás se detenga la máquina, por todo eso creemos que el papel del Community Manager será más decisivo a medida que pase el tiempo.

La complejidad del universo es cada vez mayor, como explica Juan Merodio y es evidente que la tendencia ha venido para quedarse. Por todo
ello, la figura de este profesional parece cobrar una importancia capital en las empresas.

En todo caso, sabemos que buena parte del sector de la comunicación ya está encaminando sus pasos hacia este campo. Además las universidades están abriendo una vía didáctica para formar a estos profesionales. Creemos que la formación se consolidará y eso hará que la profesión se asiente sobre pilares más resistentes.

Además el nacimiento de asociaciones como AERCO es una buena noticia para apuntalar colegiadamente el sector. Quién sabe si algún día podemos hablar del Colegio de Community Managers... Por cierto, ya se celebra el #CMday

Decidiamente, creemos que es un campo con un futuro prometedor, tan prometedor como el crecimiento de las redes sociales, tan prometedor como el universo 3.0, tan prometedor como la entrada de Internet en nuestra vida cotidiana.

lunes, 11 de junio de 2012

El blog en la empresa







Estás invitado, pero es nuestro mundo. Quítate los zapatos y déjalos junto a la puerta. Si quieres comerciar con nosotros, ¡baja de tu camello!” Punto 73. Manifiesto Cluetrain.


Analizamos el Manual de Uso del Blog en la empresa de Alberto Ortiz de Zárate o, como dice el autor, una guía para prosperar en la sociedad de la conversación.

Conversación, diálogo, es lo que ocurre cuando dos personas tienen cosas que decir. ¿Y si es toda una red de personas la que quiere comunicarse? Pues eso. Lo llamamos sociedad de la conversación.

Primer punto. “Las empresas no saben hablar”, dice Enrique Dans. Y tiene toda la razón. Al menos en Internet La mayoría de las empresas hablan de manera ampulosa y con un modelo de arriba abajo. Sin escuchar lo que tienen que decir sus clientes.

Con la llegada de la Web 2.0 esto ha empezado a cambiar. Y, desde luego, si queremos prosperar en la red debemos entenderlo. Se impone un modelo bidireccional, democrático, que rige el diálogo. El cliente es ahora una persona con voz propia. Hay que tratarlo de tú a tú, escucharlo, respetarlo. Tiene libertad de expresión y quiere conocer qué tenemos para ofrecer. Si es interesante, claro está.

El blog como instrumento de conversación

Para el autor, los blogs son como un ejercicio de logopedia, un instrumento para aprender a hablar. El uso de blogs en la empresa española todavía está en la edad de piedra. Pero poco a poco, va abriéndose camino.

    Los blogs le aportan a la empresa aquello que necesita para comunicarse en la red.
  • Permiten establecer relaciones de tú a tú.
  • Son interactivos.
  • Enlazan y etiquetan contenidos.
  • Aportan conversación mediante los comentarios.
  • Tienen un lenguaje cercano e informal.
  • Se actualizan frecuentemente.
    Todo un universo de posibilidades el que contiene la llamada blogosfera. Una gran comunidad virtual de millones de blogs, regida por la igualdad, la falta de jerarquía y el aprendizaje mutuo. Frecuentemente, una 'amenaza' para los empresarios más ortodoxos, una 'oportunidad', para los que se atreven a hablar con el lenguaje del futuro.
    La comunicación empresarial del siglo XXI

Escuchar antes de conversar. Esta será la premisa. No hay que esperar, hay que ir allí donde se habla de lo que interesa, para poder escuchar con claridad.

Y ¿cómo hacerlo?, ¿cómo escoger lo que nos interesa entre la enorme cantidad de información que genera la blogosfera? ¿cómo evitar la 'infoxicación'?.

Pues utilizando las herramientas adecuadas:

  • Motores de búsqueda
  • Buscadores de blogs como Technorati u otros.
  • Marcadores sociales como del.icio.us u otros.
  • Sindicación RSS a través de agregadores como Bloglines o Netvibes.
  • Estadísticas, con Feedburner o Google Analytics.
    Con instrumentos de estas características conseguiremos filtrar, aislar aquello que andamos buscando, los blogs o los posts que nos interesan, las conversaciones que queremos escuchar.
    Y una vez hemos escuchado, sin miedo, participamos. Comentamos los contenidos publicados por otros, damos nuestra opinión, aportamos nuestra visión, enriquecemos el debate. Porque, como decía Neruda, “sin ti, este mundo no sería igual”.
    Una vez llegados a este punto, tener un blog será una consecuencia lógica. Dispondremos de una plataforma donde, no lo olvidemos, transmitiremos:
  • Credibilidad
  • Pasión
  • Autoridad profesional
  • Y, sobre todo, contenidos interesantes
    No se trata de vender. No, no es eso. Se trata de conversar. Una buena conversación atrae a clientes de calidad. Es como el turismo mayorista o el de lujo. Nosotros queremos lo segundo. Un turista que venga por iniciativa propia, que se interese por nuestra oferta, que haga preguntas y críticas y que después, nos recomiende. Es decir, lo que llamanos un 'cliente evangelista'. Un gran mecanismo viral en la red. Un sueño en forma de vaca morada...
    La empresa 2.0, hacia el 'Open Business'
    Antes de continuar, una puntualización. Los blogs también son plataformas de uso interno. Este tren todavía llega con más retraso, pero no por esto, es menos eficaz. Es una herramienta de colaboración, en la que se fomenta la relación entre departamentos y la participación. Bien entendidos nunca restan, siempre suman. Como en los blogs externos, el uso, la intervención, la energía, de un ejecutivo con rango elevado, de un CEO motivado, siempre estimulará y servirá de ejemplo.

Pero, como decíamos, en plena era 2.0, las prácticas de la empresa se encaminan hacia entornos colaborativos. No se trata de adaptarse a las nuevas tecnologías, es más bien un cambio de cultura empresarial, un nuevo sistema de valores, que si se sabe aprovechar, nos traerá un futuro lleno de posibilidades.

El 'Open Business' comparte conocimiento y aprende de los demás. A través de plataformas abiertas, como foros, wikis o blogs -ahora también redes sociales, añadiría yo-, las empresas exponen públicamente sus proyectos y reciben la aportación externa sin miedo. Es un intercambio que hace progresar la innovación, que enriquece. Es la 'nueva economía de las multitudes inteligentes'.

Como dice Alberto Ortiz de Zárate, “es de esperar que en un corto plazo de tiempo se haya asimilado este paradigma y que simplemente hablemos de empresas inteligentes”.

Han pasado casi 4 años desde la primera edición del libro y parece que esa es la tendencia. Muy poderosa, pero, de momento, sólo una tendencia. Veremos si esta voluntad de conversar de las empresas, este torrente comunicativo 2.0, inunda por completo el futuro. Creemos que, inevitablemente, así será.
































domingo, 15 de abril de 2012

Amazing Black Mirror!!

No me canso de alabarla y recomendarla. La he puesto en todas partes del blog. Black Mirror es de lo mejor que se ha hecho en ficción televisiva en los últimos años. Sin etiquetas, es un experimento sociológico-audiovisual que no deja indiferente a nadie. Es un buen aviso a e-navegantes, y una reflexión excepcional de cúantos números se le pueden sumar al 2.0. Y un ejemplo de lo que las televisiones deberían producir y no se atreven (thanks Channel 4). Indispensable para rediniciarse con consciencia!!!



sábado, 14 de abril de 2012

Enlazar el blog con las redes

Como os dije, voy aprendiendo sobre la marcha... De principiante a principiante, he utilizado twitterfeed para enlazar el blog con facebook y twitter (o otras redes sociales) con un resultado impecable... Fundamental para publicar con un sólo clic. Aquí tenéis un tutorial